Una agencia necesita información suficiente para decidir si quiere ver más: imágenes naturales y actuales, datos básicos correctos, tu ubicación y una forma fiable de contactarte. Si la agencia publica un formulario, ese formulario manda sobre cualquier checklist genérica.

No conviertas el primer envío en un disco duro compartido. Una campaña muy retocada, quince sesiones antiguas y una autobiografía pueden esconder lo útil. Envía lo que piden y detente ahí.
Apunta fecha, canal y material enviado. Si no responden, después podrás decidir si tiene sentido hacer seguimiento sin tener que reconstruir de memoria lo que hiciste.